Santígüense, y den al diablo

Dos higas de su higueral.

Escupan al hideputa,

Porque nos deje holgar,

Puesto que de la Chacona

Nunca se suele apartar.

Cambio el son, divina Argüello,

Mas bella que un hospital,

Pues eres mi nueva musa,

Tu favor me quieras dar.