Que al rey de las Alpujarras.

Eres paloma sin hiel,

Pero á veces eres brava

Como leona de Oran,

Ó como tigre de Ocaña.

Pero en un tras, en un tris,

El enojo se te pasa,

Y quedas como alfeñique,

Ó como cordera mansa.

Riñes mucho, y comes poco;