GOBERNADOR [aparte].--Basta que todos ven lo que yo no veo; pero al fin habré de decir que lo veo, por la negra honrilla.

CHIRINOS.--Esa manada de ratones que allá va, deciende por línea recta de aquellos que se criaron en el arca de Noé; dellos son blancos, dellos albarazados, dellos jaspeados, y dellos azules, y finalmente, todos son ratones.

Tostada.--¡Jesús! ¡Ay de mí! ¡Ténganme que me arrojaré por aquella ventana! ¿Ratones? ¡Desdichada! Amiga, apriétate las faldas y mira no te muerdan; y ¡monta que son pocos! Por el siglo de mi abuela, que pasan de milenta.

REPOLLA.--Yo sí soy la desdichada, porque se me entran sin reparo ninguno; un ratón morenico me tiene asida de una rodilla. ¡Socorro venga del cielo, pues en la tierra me falta!

CHANFALLA.---Esta agua, que con tanta priesa se deja descolgar de las nubes, es de la fuente que da origen y principio al río Jordán; toda mujer a quien tocare en d rostro se le volverá como de plata bruñida, y a los hombres se les volverán las barbas como de oro.

Tostada.--¿Oyes, amiga? Descubre el rostro, pues ves lo que te importa. ¡Oh, qué licor tan sabroso! Cúbrase, padre, no se moje.

JUAN.--Todos nos cubrimos, hija.

BENITO.--Por las espaldas me ha calado el agua hasta la canal maestra.

CAPACHO [aparte].--Yo estoy más seco que un esparto.

GOBERNADOR [aparte].--¿Qué diablos puede ser esto, que aún no me ha tocado una gota, donde todos se ahogan? C|empiezo a pensar mal de la honradez de mis padres.