ELEGIA TERCERA.
ARGUMENTO.
Se recomienda á su querida por las excelencias de la poesía, la pureza de sus costumbres y la fidelidad á toda prueba, que ofrece.
Mi plegaria es justa: que la niña que há poco me han robado, ó me ame, ó haga por que le ame toda mi vida. ¡Ah, demasiado he ambicionado! que solamente me permita amarla. Ojalá Venus oyera mis súplicas. Acepta un amante que te servirá por largos años, acepta un amante que sabe amar con fidelidad eterna.
Si no me recomiendan ilustres apellidos de antigua familia; si mi abuelo era solo un caballero particular, y si las tierras de mi casa no se remueven con innumerables arados y mis padres restringen mi escaso gasto, recomiéndenme no solamente Apolo y sus nueve compañeras y el inventor de la viña, sino tambien el Amor que me entrega á tí, y la fidelidad á que nadie me hará faltar; mis costumbres sin tacha, mi inocente sencillez, y mi rubicundo pudor. No me gustan todas: no soy burlador de Amores. Tú sola, si me correspondes con la misma fidelidad, serás siempre mi perene cuidado. Ojalá pase junto á tí los años que la Parca me deje, y muera con sentimiento tuyo.
Dame feliz tema para mis versos y serán dignos de quien los inspira. A la poesía deben su celebridad la ninfa Io, asustada de sus cuernos; y aquella á quien el adúltero sedujo, trasformado en Cisne[2], y la que robada por un fingido toro se cogió á sus largos cuernos con virgínea mano[3]. Nosotros tambien seremos cantados por todo el mundo, y siempre citarán unidos tu nombre y el mio.
NOTAS AL PIE:
[2] Leda.
[3] Europa.
ELEGIA CUARTA.
ARGUMENTO.
Antes de cenar con su querida le indica las señas con que podrán manifestarse su mútuo amor á presencia del marido.