Imus ad insignes urbis ab arte viros:
Frater ad eloquium viridi tendebat ab aevo:
hasta
Utque ego majores, sic me coluere minores:
Notaque non tarde facta Thalia mea est.
Á pesar de ser ordinariamente atrevido todo poeta, y por conseqüencia satírico &c. tuvo tan buen porte Ovidio, que jamas fué ultrajado de nadie en sus escritos. Así lo afirma en la elegía 10 del libro 4 de los Tristes:
Nec qui detrectat praesentia Livor iniquo
Ullum de nostris dente momordit opus.
Aunque estaba del todo entregado á la poesía, no dexó de obtener algunos empleos honoríficos: fué Triumviro, aun siendo muy muchacho, y despues Decemviro. En Roma se grangeó muchos amigos, hasta al mismo Augusto, con quien tuvo íntima confianza. Sus costumbres eran apreciables; muy parco en comer y beber; y aunque muchos de sus versos respiran molicie y pasion al deleyte, él mismo confiesa que aquello mas lo hacia el espíritu que el corazon.
En la epístola 10 del libro 1.º del Ponto nos da una idea de todo esto.