Pero no tardò en conocer que la obliquidad y las inflexiones de esta traza, tan prominente por un lado, y tan retirada por otro, hacian tanto mas difícil su custodia, cuanto que el Salado, que la cortaba en el medio, en vez de ser una defensa presentaba un estorbo.
Redujo pues el problema á un postulado: á saber, que "la mejor lìnea de defensa es la que, siendo mas corta, abrace y guarde la mayor extension de terreno posible"; y se decidiò por la ocupacion de las Sierras, aguardando una época mas favorable para avanzar hasta el Colorado y el Negro.
Al reasumir sus ideas, preguntaba à sì mismo el Coronel Garcia ¿cuales no serán los resultados de una combinacion tan acertada, y cual la gloria del que la lleve á efecto?--sin preveer que esta gloria estaba reservada al génio emprendedor y perseverante del Sr. General Rosas. ¡Cual no hubiera sido el júbilo de este respetable anciano al ver coronados tantos esfuerzos, y realizadas tantas esperanzas!.... Pero la Parca inexorable truncó el hilo de su existencia, cuando se preparaba à celebrar los triunfos del que desplegò primero el estandarte de la Pátria en los desiertos del sud, y que en una sola campaña anonadò para siempre el poder salvage de los bárbaros.
El Coronel D. Pedro Andres Garcia falleció en Buenos Aires el dia 21 de Abril de 1833, en su avanzada edad de 75 años. Naciò en Santillana, cerca de Santander, donde se educó en un colegio de esculápios, y pasó á América en la edad de las ilusiones y esperanzas. Adquiriò gran renombre en las invasiones de los Ingleses, en que con valor heróico peleó al frente de los Montañeses, y cuando el curso de los acontecimientos lo colocó en una situacion mas azarosa, teniendo que pronunciarse entre una patria que idolatraba, y los nuevos destinos que se preparaban en las Colónias, se identificò con los de sus hijos, y obró, no con la hesitacion de un trásfuga, sino con la firmeza que inspira el recuerdo de un acto magnánimo. Desde entonces fueron muy pocos los momentos que pasò en el des[{VII}]canso, acreditando sumo celo é inteligencia en todos los trabajos que le fueron encomendados.
A los que hemos mencionado, deben agregarse:--1.º Un plan de contribuciones, que elevò al Gobierno en 1811, para la manutencion de un ejército de 6,000 hombres. 2.º Una razon estadística de los partidos de campaña, con sus respectivos planos, indicando los terrenos baldios y los poblados. 3.º Un reconocimiento científico del caudal de aguas del Rio de las Conchas, de la fuerza de su corriente, de la elevacion de sus barrancas, y de todo cuanto era necesario para establecer una fábrica de armas en sus inmediaciones. 4.º Un padron general de los habitantes de los partidos de campaña. 5.º Un mapa topogràfico, desde la provincia del Tucuman hasta el Desaguadero. 6.º Otro de todas las provincias del antiguo vireinato de Buenos Aires, hasta el puente de Apurimac, en que se comprendia el reino de Chile, señalando los rios navegables, etc.
Estos apuntes los hemos sacado de un cuaderno autógrafo, que nos ha sido franqueado por el Señor Dr. D. Tomas Manuel de Anchorena, à quien los que se interesan en el buen nombre del Coronel Garcia deben agradecer la conservacion de estos títulos con que lo presentamos à la estimacion pública.
Buenos Aires, Marzo de 1837.
PEDRO DE ANGELIS.
Footnotes
[1]: Este valiente oficial fué el alma de todas las empresas de esta clase que se proyectaron en su tiempo.]