A ½ legua del paso, con rumbo N 28° NE, encontramos tres juncales, pasando el camino por medio de ellos; dos á la derecha, y uno á la izquierda: sus ámbitos eran iguales con corta diferencia: no excedian de 500 varas cada uno: inaccesibles y de buena agua. A ½ legua en seguida, transitando por un bañado, aunque bastante seco, encontramos con un cañadon pantanoso, formado del gran bañado, á ¼ de legua del camino, y que se pierde en el otro á ½ milla á la izquierda: algunos juncales son su orígen, confundidos con el bañado, y otros á la izquierda son su depósito. El cauce de la cañada era de 4 á 6 varas, pantanoso, sucio y lleno de maciega, con 2-½ á 3 pies de agua. A una legua de esta se halló otra de las mismas calidades, formada por el mismo bañado, y que desagua en el opuesto.
Facilitado el paso con algun trabajo, hicimos alto en la ribera opuesta á las 5 de la tarde, y á ocho leguas de jornada, ó á 7-½ en línea recta.
El terreno transitado al principio de la jornada ha sido en partes duro, y de una tierra negra y sólida con pastos quemados: el resto un bañado continuo, con algunos cortos retazos de albardon, pastos quemados en partes, y elevadas maciegas y pastizales en el bañado, lagunas y cañadas.
En la parada encontramos un baqueano de la Guardia del Monte, que con una partida de paisanos habia salido á la caza de nutrias en las lagunas. El baqueano prometió guiarnos al dia siguiente hasta la Guardia, porque dijo que se encontraban malos pasos en el resto de la jornada para arribar á ella.
El 26[74] à las 7 empezamos á caminar con direccion al Salado, que segun el baqueano no distaba mucho del punto de salida. Con rumbo N 10° NE rompimos la marcha, y á ½ legua encontramos un bañado ó cañadon que atravesaba el camino, formado del bañado de la derecha: desaguaba á la izquierda, ambos distaban una milla ó menos del camino. A 1-¾ leguas, con el mismo rumbo, encontramos una laguna á la izquierda del camino, limpia, de buena agua, y de 400 varas de circunferencia, de 2 á 4 pies de cauce. A una legua en seguida, entramos en un gran bañado, obra del principal. Transitamos por agua mas de una legua, á la derecha encontramos grandes juncales, y á la izquierda lo mismo. En este bañado se volcó un carruage, y fué menester parar para levantarlo.
Desde este punto, cuatro leguas hácia el Salado, fué constantemente por bañados, con mas ó menos aguas y lagunas, que en ambos flancos formaba el estero principal. Seguimos por agua, y á las 5 de la tarde arribamos al Salado, despues de fatigas y trabajos que en esta jornada tuvímos. El paso lo ejecutamos con alguna dificultad, por lo pantanoso de él: tenia de ancho de 50 á 70 varas; su profundidad de 4 á 5 pies: á nuestra izquierda del paso formaba la gran laguna, llamada de las Flores. El rio forma aquí un golfo, y sale en seguida formando un cauce al E.
Del paso, á media legua á la izquierda, se halla este depósito que se estiende por toda la campaña: tiene mas de 3-½ millas de circunferencia, y su profundidad y demas cualidades no pudieron reconocerse por ser ya tarde. En la ribera opuesta hicimos alto para continuar al dia siguiente hasta la Guardia, cuyas poblaciones ya se distinguian.
En efecto el 27[75] nos pusimos en marcha, con rumbo N 5° NE hasta la Guardia, á la que arribamos con este rumbo, distante cinco leguas del paso del rio, transitando por diferente terreno que el anterior, y por entre las poblaciones de ganaderia y labranza, que cubrian la campaña, cuyos pobladores salian á recibirnos. Las autoridades y demas personas de la Guardia nos recibieron del mismo modo, y nos hospedaron á medida de nuestro deseo.
El 28 se pasó oficio de nuestra llegada al Gobierno, debiendo marchar al dia siguiente. El oficial ingeniero, durante este dia de parada, tuvo proporcion de poner en órden sus trabajos, para arribar con todo pronto á la capital para su presentacion al Gobierno, y para que viese el fruto de una comision peligrosa, en que si no consiguió entablar una paz como se deseaba, consiguió llenar su objeto principal, por el que anhelaban los amantes de las ciencias y de la prosperidad del pais.
El 29 permanecimos en la misma Guardia. El 30 salimos para la capital, y el 1.º de Junio arribamos á ella.