Establecida esta línea, un segundo esfuerzo, que no costará tanto como el primero, nos asegurará la posesion de todo el pais que habitan los salvages, obligándolos á retirarse a las faldas mas occidentales del Colorado y Negro. El camino militar los rechazará de las costas del Quequen, Claramelo, Saladillo, Malepundejo, de ambos Sauces, del Colorado y Negro. Las tribus estacionadas en la Sierra de la Ventana, cercadas por todas partes, nos abandonarian esa segunda cadena de montes, para buscar un abrigo en las riberas del Diamante ó del Neuquen, y talvez en los Andes. Entonces ¿cuales no serian los resultados de una combinacion tan acertada? ¿Y cual la gloria del que la llevase á efecto?
No descenderemos á los pormenores de la ejecucion, ni detallaremos la fuerza que debe obrar. Dos regimientos de caballeria y los esfuerzos de la milicia nos parecen suficientes para la custodia permanente de la línea: y para su construccion, los inteligentes formarán los presupuestos. Nosotros no hemos hecho mas que indicar el camino, valiéndonos de los conocimientos de aquel pais, y combinando los principios fundamentales de las obras de esta naturaleza.
Pero estamos persuadidos de que, antes de practicarse los trabajos al abrigo de una fuerza imponente, deben hacerse por oficiales geógrafos [{178}] reconocimientos parciales de toda la cadena para elegir las posiciones de los pueblos.
La Comision concluye, habiendo tenido el honor de espresar su opinion en consonancia con los principios que la han conducido. El engrandecimiento y la felicidad del pais han sido su norte. Si sus esfuerzos pueden cooperar á ellos, será este su premio, y de no, cederá esta gloria á génios mas felices que llenen con mas acierto esta tarea.
Buenos Aires, Febrero 3 de 1823.
PEDRO ANDRES GARCIA.
Jose Maria de los Reyes.
Footnotes
[1]: En el paso del arroyo Saladillo se observó la velocidad de la corriente de sus aguas, por un cuerpo colocado en su superficie, y una distancia medida en su ribera en pies del país. El cuerpo arrojado desde un extremo de ella recorrió en 20" de tiempo 48 pies ó 16 varas, lo que hace en 1' 48 varas, y en 1h 2,880 varas. En el Salado recorrió el cuerpo, en los 20" de tiempo, 42 pies ó 14 varas, en 1' 42 varas, y en 1h 2,520, de donde resulta esta razon: que la velocidad del primero es á la del segundo, como 8 á 7.]
[2]: Durante la parada en la ribera austral del rio, se nos comunicó por el baqueano, que á poca distancia al este se encontraba un arroyo, nombrado Tapalken, que desemboca en el de las Flores, y que se decia trae su orígen de la Sierra. En el momento, aprovechándonos de esta noticia interesante, partió el oficial ingeniero á su reconocimiento. En efecto, á 2-¼ leguas, siguiendo el curso del rio al este, encontramos su desembocadura en él. Su cauce era de 10 á 12 pies: su ancho de 40 á 45 pies; sin barrancas, con la forma de una cañada, y grandes pajonales en sus orillas: la velocidad de su corriente estaba en razon con la del rio, de 6 á 9: es decir, que la misma cantidad de 50 pies fué recorrida en 36" de tiempo, ó en 1' 110 pies, y en 1h 6,600 pies ó 2,200 varas. El terreno que observamos en parte de su curso, reconocido al SE 20° S, era muy húmedo, ó mas bien bañado: su nivel casi el mismo de las aguas del arroyo, y todo el campo es inundado por estas. En los pajonales de sus riberas se encontró una inmensa tropa de tigres y leopardos.]
[3]: Este planeta en defecto de la luna era el único por el que debia observarse, y el que veiamos en esta parte de América: por el sol no podia hacerse sin ser vistos. En aquel mes no veiamos la luna, pero los conocimientos sacados de las tablas nos facilitaban hacerla por el planeta.]