Tal era por dentro y por fuera el tío Lucas.

VI

HABILIDADES DE LOS DOS CÓNYUGES

Amaba, pues, locamente la señá Frasquita al tío Lucas,
y considerábase la mujer más feliz del mundo al verse
adorada por él. No tenían hijos, según que ya sabemos,
y habíase consagrado cada uno a cuidar y mimar al otro 19-5
con esmero indecible, pero sin que aquella tierna solicitud
ostentase el carácter sentimental y empalagoso, por
lo zalamero, de casi todos los matrimonios sin sucesión.
Al contrario: tratábanse con una llaneza, una alegría,
una broma y una confianza semejantes a las de aquellos
niños, camaradas de juegos y de diversiones, que se 10-10
quieren con toda el alma sin decírselo jamás, ni darse
a sí mismos cuenta de lo que sienten.

¡Imposible que haya habido sobre la tierra molinero
mejor peinado, mejor vestido, más regalado en la mesa,
rodeado de más comodidades en su casa, que el
tío 10-15
Lucas! ¡Imposible que ninguna molinera ni ninguna
reina haya sido objeto de tantas atenciones, de tantos
agasajos, de tantas finezas como la señá Frasquita!
¡Imposible también que ningún molino haya encerrado
tantas cosas necesarias, útiles, agradables, recreativas y 19-20
hasta superfluas, como el que va a servir de teatro a
casi toda la presente historia!

Contribuía mucho a ello que la señá Frasquita, la
pulcra, hacendosa, fuerte y saludable navarra, sabía,
quería y podía guisar, coser, bordar, barrer, hacer dulces,
lavar, planchar, blanquear la casa, fregar el cobre,
amasar, tejer, hacer media, cantar, bailar, tocar la guitarra
y los palillos, jugar a la brisca y al tute, y otras
muchísimas cosas cuya relación fuera
interminable.—Y 20-5
contribuía no menos al mismo resultado el que el tío
Lucas sabía, quería y podía dirigir la molienda, cultivar
el campo, cazar, pescar, trabajar de carpintero, de herrero
y de albañil, ayudar a su mujer en todos los quehaceres
de la casa, leer, escribir, contar, etc.,
etc. 20-10

Y esto sin hacer mención de los ramos de lujo, o sea
de sus habilidades extraordinarias...

Por ejemplo: el tío Lucas adoraba las flores (lo mismo
que su mujer), y era floricultor tan consumado, que
había conseguido producir ejemplares nuevos, por medio 20-15
de laboriosas combinaciones. Tenía algo de ingeniero
natural, y lo había demostrado construyendo una presa,
un sifón y un acueducto que triplicaron el agua del
molino. Había enseñado a bailar a un perro, domesticado
una culebra, y hecho que un loro diese la hora por 20-20
medio de gritos, según las iba marcando un reloj de sol
que el molinero había trazado en una pared; de cuyas
resultas el loro daba ya la hora con toda precisión, hasta
en los días nublados y durante la noche.

Finalmente: en el molino había una huerta que producía 20-25
toda clase de frutas y legumbres; un estanque encerrado
en una especie de kiosko de jazmines, donde se bañaban
en verano el tío Lucas y la señá Frasquita, un jardín;
una estufa o invernadero para las plantas exóticas; una
fuente de agua potable; dos burras, en que el
matrimonio 20-30
iba a la Ciudad o a los pueblos de las cercanías;
gallinero, palomar, pajarera, criadero de peces; criadero
de gusanos de seda; colmenas, cuyas abejas libaban en
los jazmines; jaraiz o lagar, con su bodega correspondiente,
ambas cosas en miniatura; horno, telar, fragua, 21-5
taller de carpintería, etc., etc.; todo ello reducido a una
casa de ocho habitaciones y a dos fanegas de tierra, y
tasado en la cantidad de diez mil reales.

VII