Siendo jarcias tus penachos,
Vuélvete á tu centro, y deja
La admiracion y el espanto.
(Vuélvese el monte á su lugar primero.)
Demonio.
Si esta no es prueba bastante,
Pronuncien otra mis labios.
¿Quieres ver esa mujer
Que adoras?
Ciprian.
Siendo jarcias tus penachos,
Vuélvete á tu centro, y deja
La admiracion y el espanto.
(Vuélvese el monte á su lugar primero.)
Demonio.
Si esta no es prueba bastante,
Pronuncien otra mis labios.
¿Quieres ver esa mujer
Que adoras?
Ciprian.