Atended á mis mágicos conjuros;
Blandos aires veloces,
Parad al sabio estruendo de mis voces;
Gran peñasco violento,
Estremécete al ruido de mi acento;
Duros troncos vestidos,
Asombráos al horror de mis gemidos;
Floridas plantas bellas,
Al eco os asustad de mis querellas;
Dulces sonoras aves,