Yo no la haya alcanzado,

Pues la nigromancia he penetrado,

Cuyas líneas oscuras

Me abrirán las funestas sepulturas,

Haciendo que su centro

Aborte los cadáveres, que dentro

Tiranamente encierra

La avarienta codicia de la tierra,

Respondiendo por puntos

A mis voces los pálidos difuntos;