Que el infierno inclemente,
A tus invocaciones obediente,
Podrá por mí entregarte
A la hermosa Justina en esta parte;
Que aunque el gran poder mio
No puede hacer vasallo un albedrío,
Puede representalle
Tan extraños deleites, que se halle
Empeñado á buscarlos,
Y inclinarlos podré, si no forzarlos.