La haré, para que más te escandalices,

Dándome un mojicon en las narices;

Que no será embarazo

Salir de las narices ú del brazo.

(Escribe en el lienzo con el dedo, habiéndose hecho sangre.)

Digo yo, el gran Clarin, que si merezco

Ver á Livia cruel, que al diablo ofrezco...

Demonio.

Ya digo que me dejes,

Y que con tu señor de mí te alejes.