En tí, supuesto que obraste
El encanto con agudo
Ingenio; en mí, pues el mio
Te enseñó en él cuanto supo.
El asombro que has tocado,
Más superior causa tuvo.
Mas no importará; que yo,
Que tu descanso procuro,
Te haré dueño de Justina
Por otros medios más justos.