La inclinacion más violenta,

El planeta más impío,

Sólo el albedrío inclinan,

No fuerzan el albedrío.

Y así, entre una y otra causa,

Vacilante y discursivo,

Previne un remedio tal,

Que os suspenda los sentidos.

Yo he de ponerle mañana,

Sin que él sepa que es mi hijo