Jamás de una duda sola

Confuso en mi entendimiento.

Ví á Justina, y en Justina

Ocupados mis afectos,

Dejé á la docta Minerva

Por la enamorada Vénus.

De su virtud despedido,

Mantuve mis sentimientos,

Hasta que mi amor, pasando

De un extremo en otro extremo,