ESCENA XXIII.
JUSTINA; CIPRIANO, sin sentido, en el suelo.
Justina.
¿Todos os vais sin hablarme?
Cuando yo contenta vengo
A morir, ¡áun no me dais
Muerte, porque la deseo!
(Repara en Cipriano.)
Mas sin duda es mi castigo,
Cerrada en este aposento,
JUSTINA; CIPRIANO, sin sentido, en el suelo.
Justina.
¿Todos os vais sin hablarme?
Cuando yo contenta vengo
A morir, ¡áun no me dais
Muerte, porque la deseo!
(Repara en Cipriano.)
Mas sin duda es mi castigo,
Cerrada en este aposento,