Señor,

Si sabes que siempre has sido

Mi dueño, mi padre y rey,

¿Qué he de decir? (Ap. ¡Ay Muley!

¡Grande ocasion has perdido!)

El silencio (¡ay infelice!)

Hace mi humildad inmensa.

(Ap. Miente el alma, si lo piensa;

Miente la voz, si lo dice.)

Rey.