De tan soberana esfera,

Y á quien en el puerto espera

Tal aurora, hija del sol,

Fuerza es que venga con bien.

Dáme, señora, la mano,

Que este favor soberano

Puede mereceros quien

Con amor, lealtad y fe

Nuevos triunfos te previene.

(Ap. Y fué á serviros, y viene