A agotarla, y titubeando,
Ya á aquella parte, ya á estotra,
Estaba á cada vaiven
Si se ahoga, ó no se ahoga.
Llegué á ella, y aunque moro,
Les dí alivio en sus congojas;
Que el tener en las desdichas
Compañía, de tal forma
Consuela, que el enemigo
Suele servir de lisonja.