Tu lengua tales agravios:

Basta, sin saber quién sea,

Que yo en tu mano le vea,

Sin que le escuche en tus labios.

Fénix.

Muley, aunque mi deseo

Licencia de amar te dió,

De ofender y injuriar no.

Muley.

Es verdad, Fénix, ya veo