Haced á la ciudad la primer salva.

Decid que defenderse no pretenda,

Porque la he de ganar á sangre y fuego,

Que el campo inunde, el edificio encienda.

D. Juan.

Tú verás que á sus mismas puertas llego,

Aunque volcan de llamas y de rayos

Le deje al sol con pardas nubes ciego.

(Vase.)

ESCENA VIII.