No para que los duden los cristianos.
Nosotros dos lo somos; no se emplean
Nuestras armas aquí por vanagloria
De que en los libros inmortales lean
Ojos humanos esta gran victoria.
La fe de Dios á engrandecer venimos.
Suyo será el honor, suya la gloria,
Si vivimos dichosos, pues morimos;
El castigo de Dios justo es temerle,
Este no viene envuelto en miedos vanos: