Ver un maestre de Avis, ver un infante

En tan mísera afrenta;

Que el tiempo estas miserias representa.

D. Juan.

Pues señor, ¡vuestra Alteza

En tan mísero estado! De tristeza

Rompa el dolor el pecho.

D. Fern.

¡Válgate Dios, qué gran pesar me has hecho,

Don Juan, en descubrirme!