Ya que los enojos pueden
Correr al sol las cortinas
Que le embozan y oscurecen,
Adviertan que en tierra mia
Campo aplazarse no puede
Sin mí; y así yo le niego,
Para que tiempo me quede
De serviros.
D. Alf.
No recibo
Ya que los enojos pueden
Correr al sol las cortinas
Que le embozan y oscurecen,
Adviertan que en tierra mia
Campo aplazarse no puede
Sin mí; y así yo le niego,
Para que tiempo me quede
De serviros.
D. Alf.
No recibo