cuyo efecto debia ser portentoso en un público que le sabía de memoria y que le acompañaba en coro: y el hermosísimo soneto:
Estas que fueron pompa y alegría,
uno de los pocos sonetos nuestros del buen tiempo en que los tercetos no decaen de la entonacion de los cuartetos, y uno de los pocos tambien en que la idea y la forma corren parejas y se compenetran fácil y armoniosamente.
V.—Comedias filosóficas.
Son las mismas que D. Alberto Lista llamó ideales, incluyendo malamente entre ellas algunas como Saber del mal y del bien, Gustos y disgustos son no más que imaginacion, cuya filosofía se reduce á las vulgarísimas máximas de su título, siendo por lo demas comedias de enredo ó comedias palacianas semejantes á tantas otras. Por consiguiente (salvo mejor parecer) creo que sólo dos obras calderonianas deben incluirse en este grupo: En esta vida todo es verdad y todo es mentira, y La vida es sueño.
Goza la primera de cierta celebridad en Europa desde los tiempos de Voltaire que descubrió en ella el original del Heraclio, de Corneille: lo cual han negado luégo Viguier y Philarète Chasles, promoviendo una embrollada cuestion de originalidad. Pero aunque sea cierto que de la comedia En esta vida todo es verdad y todo es mentira no descubrió Hartzenbusch edicion anterior á 1664, miéntras que el Heraclio aparece impreso en 1647, tambien lo es:
1.º Que Calderon no sabía frances, como lo prueban ciertos personajes grotescos de sus entremeses, á quienes pretende hacer hablar en aquella lengua.
2.º Que la historia literaria presenta cien casos de imitaciones de obras españolas por dramáticos franceses del siglo XVII (testigos El Cid, El Mentiroso y muchos más), y un solo caso de imitacion francesa en España, y es El Honrador de su padre, de Diamante.
3.º Que se han perdido casi todas las ediciones príncipes de nuestras comedias, ya sueltas, ya en tomos de varios. Y áun suponiendo que En esta vida... no se imprimiera hasta 1664, pudo llegar á Francia manuscrita, como otras comedias nuestras que actores españoles representaron allí, y cuyos manuscritos se conservan.
4.º Que el verdadero original de la comedia de Calderon es La rueda de la fortuna, de Mira de Amescua, impresa desde 1616.