Hoy, y mañana se viera

Segunda vez reducido

Á su prision y miseria,

Cierto es de su condicion

Que desesperara en ella;

Porque sabiendo quién es,

¿Qué consuelo habrá que tenga?

Y así he querido dejar

Abierta al daño la puerta

Del decir que fué soñado