Hoy tu causa defiende.

Librarme á mí de esclavitud pretende,

Porque, por raro ejemplo,

Por tantos templos, Dios me ofrece un templo;

Y con esta luciente

Antorcha desasida del oriente,

Tu ejército arrogante

Alumbrando he de ir siempre delante,

Para que hoy en trofeos

Iguales, grande Alfonso, á tus deseos,