Que presidia entre escuadron de flores
La deidad de la rosa,
Y era su emperatriz por más hermosa;
Yo ví entre piedras finas
De la docta academia de sus minas
Preferir el diamante,
Y ser su emperador por más brillante;
Yo en esas córtes bellas
De la inquieta república de estrellas,
Ví en el lugar primero