Lástima tengo de mí;
Todos dirán: «bien lo creo»;
Y bien se puede creer,
Pues para mí este silencio
No conforma con el nombre
Clarin, y callar no puedo.
Quien me hace compañía
Aquí, si á decirlo acierto,
Son arañas y ratones:
¡Miren qué dulces jilgueros!