Idos, sombras, que fingís

Hoy á mis sentidos muertos

Cuerpo y voz, siendo verdad

Que ni teneis voz ni cuerpo;

Que no quiero majestades

Fingidas, pompas no quiero

Fantásticas, ilusiones

Que al soplo ménos ligero

Del aura han de deshacerse,

Bien como el florido almendro,