De prisiones cargado,

Y sólo de una luz acompañado.

Pues huir no podemos,

Desde aquí sus desdichas escuchemos:

Sepamos lo que dice.

(Abrense las hojas de la puerta, y descúbrese Segismundo con una cadena y vestido de pieles. Hay luz en la torre.)

Segism.

¡Ay mísero de mí! ¡Ay infelice!

Apurar, cielos, pretendo,

Ya que me tratais así,