Pues en el alma, espuma, cuerpo, aliento,

Monstruo es de fuego, tierra, mar y viento;

De color remendado,

Rucio, y á su propósito rodado,

Del que bate la espuela;

Que en vez de correr vuela;

A tu presencia llega

Airosa una mujer.

Segism.

Su luz me ciega.