En la dicha y en las obras;
Y así, no habré menester
Decir que poco dichosa
Heredera de fortunas,
Corrí con ella una propia.
Lo más que podré decirte
De mí, es el dueño que roba
Los trofeos de mi honor,
Los despojos de mi honra.
Astolfo... ¡Ay de mí! al nombrarle