Sepulte los rayos de oro
Entre verdinegras ondas.
Rosaura.
¡Señor! ¿pues así te ausentas?
¿Pues ni una palabra sola
No le debe mi cuidado,
Ni merece mi congoja?
¿Cómo es posible, señor,
Que ni me mires ni oigas?
¿Aun no me vuelves el rostro?
Sepulte los rayos de oro
Entre verdinegras ondas.
Rosaura.
¡Señor! ¿pues así te ausentas?
¿Pues ni una palabra sola
No le debe mi cuidado,
Ni merece mi congoja?
¿Cómo es posible, señor,
Que ni me mires ni oigas?
¿Aun no me vuelves el rostro?