Cuando soberbio levanta

Rizados montes de nieve,

De cristal crespas montañas.

Lo mismo le ha sucedido

Que á quien, porque le amenaza

Una fiera, la despierta;

Que á quien, temiendo una espada,

La desnuda; y que á quien mueve

Las ondas de una borrasca:

Y cuando fuera (escuchadme)