Este prodigio; pues nada

Es más, que llegar á ver

Con prevenciones tan várias,

Rendido á mis piés á un padre,

Y atropellado á un monarca.

Sentencia del cielo fué;

Por más que quiso estorbarla

Él, no pudo; ¿y podré yo

Que soy menor en las canas,

En el valor y en la ciencia,