Llegado al campo, quisiera

Saber lo que á vos os mueve.

Decid, Lisardo, la queja

Que de mí teneis.

Lisardo.

Son tantas,

Que falta voz á la lengua,

Razones á la razon,

Y al sufrimiento paciencia.

Quisiera, Eusebio, callarlas,