Escuchadme la respuesta.

Y aunque el discurso sea largo

De mi suceso, y parezca

Que, estando solos los dos,

Es demasiada paciencia;

Pues que ya es fuerza reñir,

Y morir el uno es fuerza;

Por si los cielos permiten

Que yo el infelice sea,

Oid prodigios que admiran