Eusebio.
Pues fíate de mis brazos,
Y anímate; que aquí cerca
De unos penitentes monjes
Hay una ermita pequeña,
Donde podrás confesarte
Si vivo á sus puertas llegas.
Lisardo.
Pues yo te doy mi palabra,
Por esa piedad que muestras,
Eusebio.
Pues fíate de mis brazos,
Y anímate; que aquí cerca
De unos penitentes monjes
Hay una ermita pequeña,
Donde podrás confesarte
Si vivo á sus puertas llegas.
Lisardo.
Pues yo te doy mi palabra,
Por esa piedad que muestras,