Mas quien tiene sangre hidalga,

No ha de aguardar á creer,

Quel imaginar le basta.

¿Qué importa que un noble sea

Desdichado (¡oh ley tirana

De honor! ¡oh bárbaro fuero

Del mundo!) si la ignorancia

Le disculpa? Mienten, mienten

Las leyes; porque no alcanza

Los misterios al efecto