Y como á tirano el alma.

Y aunque á veces discurria

En su abono, y aunque hallaba

Verisímil la disculpa,

Pudo en mí tanto la instancia

Del temer que me ofendia,

Que con saber que fué casta,

Tomé de mis pensamientos,

No de sus culpas, venganza.

Y porque con más secreto