Preso me trae mi delito,
Tu amor es la cárcel fuerte,
Las cadenas son mis yerros,
Prisiones que el alma teme,
Verdugo es mi pensamiento;
Si son tus ojos los jueces,
Y ellos me dan la sentencia,
Por fuerza será de muerte.
Mas dirá entónces la fama
En su pregon: «Este muere