No me engaño
En prevenir tristezas,
Si para ver mi mal, por Julia empiezas.
¿Julia no me dijiste?
Pues eso basta para verme triste.
¡Mal haya amén la rigurosa estrella
Que me obligó á querella!
En fin, Julia... prosigue.
Chilind.
En un convento,
No me engaño
En prevenir tristezas,
Si para ver mi mal, por Julia empiezas.
¿Julia no me dijiste?
Pues eso basta para verme triste.
¡Mal haya amén la rigurosa estrella
Que me obligó á querella!
En fin, Julia... prosigue.
Chilind.
En un convento,