A mil celdas he llegado

De religiosas, que abiertas

Tienen las estrechas puertas,

Y en ninguna á Julia ví.

¿Dónde me llevais así,

Esperanzas siempre inciertas?

¡Qué horror! ¡qué silencio mudo!

¡Qué oscuridad tan funesta!

Luz hay aquí; celda es esta,

Y en ella Julia. ¡Qué dudo!