Por su causa en tales riesgos.

Ya por haber consentido

La misma culpa merezco;

Pues si es tan grande el pecado,

¿Por qué el gusto ha de ser ménos?

Si consentí, y me dejó

Dios de su mano, ¿no puedo

De una culpa, que es tan grande,

Tener perdon? ¿Pues qué espero?

(Baja por la escala.)