Su espíritu en su cadáver,
Hasta que se confesó;
Que tanto con Dios alcanza
De la Cruz la devocion.
Curcio.
¡Ay, hijo del alma mia!
No fué desdichado, no,
Quien en su trágica muerte
Tantas glorias mereció.
Así Julia conociera
Su espíritu en su cadáver,
Hasta que se confesó;
Que tanto con Dios alcanza
De la Cruz la devocion.
Curcio.
¡Ay, hijo del alma mia!
No fué desdichado, no,
Quien en su trágica muerte
Tantas glorias mereció.
Así Julia conociera