Penitencia de mi error.
(Al querer herirla Curcio, se abraza de la Cruz que estaba en el sepulcro de Eusebio, y vuela.)
Alberto.
¡Gran milagro!
Curcio.
Y con el fin
De tan grande admiracion,
La Devocion de la Cruz
Felice acaba su autor.
Penitencia de mi error.
(Al querer herirla Curcio, se abraza de la Cruz que estaba en el sepulcro de Eusebio, y vuela.)
Alberto.
¡Gran milagro!
Curcio.
Y con el fin
De tan grande admiracion,
La Devocion de la Cruz
Felice acaba su autor.