Y bien pudiérades vos

Escarmentar en los dos

Del rigor que vive en mí.

Ciprian.

Si yo, por haber querido

Vos á alguno, pretendiera

Vuestro favor, mi amor fuera

Necio, infame y mal nacido.

Ántes por haber vos sido

Firme roca á tantos mares,